Quiénes somos en Man & Tau

Un taller de sastrería y moda masculina artesanal en Villa Crespo, donde cada prenda se corta, se arma y se prueba sobre el cuerpo de quien la va a usar. Acá contamos de dónde venimos, cómo trabajamos y qué nos importa sostener temporada tras temporada.

Quiénes somos en Man & Tau

Un taller de sastrería y moda masculina artesanal en Villa Crespo, Buenos Aires. Trabajamos con hombres que quieren entender qué se ponen y por qué les queda bien.

No vendemos etiquetas ni apuramos decisiones. Tomamos medidas, mostramos tejidos, explicamos cortes y dejamos que cada prenda se ajuste al cuerpo y a la vida real de quien la va a usar. Si algo no cierra, lo decimos antes de cortar la tela.

Cómo trabajamos

  • Para quién Hombres que buscan un traje, una camisa o un saco que dure temporadas y no una sola fiesta.
  • Cómo nos manejamos Voseo, charla directa y sin vueltas. Preguntamos para qué lo vas a usar antes de sugerir un tejido.
  • Qué nos importa El calce, la caída del hombro y que la prenda aguante el uso cotidiano porteño.
  • Qué no hacemos No copiamos tendencias que no sientan bien ni prometemos plazos imposibles.

Oficio antes que vidriera

Cada prenda pasa por manos concretas: corte, armado, prueba y ajuste final. Nos gusta que se note el trabajo y no solo la etiqueta.

Medidas que se conversan

Tomamos nota de la postura, del largo de brazo y de cómo te movés. Una medida bien tomada evita retoques innecesarios después.

Tejidos explicados

Lino, fresco de lana, mezclas con seda. Contamos qué esperar de cada fibra según la estación y el uso, sin adornos de más.

Cómo llegamos hasta acá

Man & Tau no arrancó con un local a la calle. Empezó con una máquina de coser en un departamento de Villa Crespo, un cuaderno de medidas y la idea de que un saco bien hecho tiene que durar más que la moda que lo rodea. Estos son los momentos que marcaron el rumbo del taller.

  1. 2016

    El primer banco de trabajo

    Dos sastres con años de taller ajeno deciden alquilar un espacio chico sobre Gurruchaga. Compran una mesa de corte usada, una plancha de vapor industrial y arrancan tomando pedidos de conocidos. La primera decisión importante fue no tercerizar: cada prenda se corta y se arma adentro, aunque eso signifique menos volumen por mes.

  2. 2018

    Medidas propias y fichas por cliente

    Después de varios ajustes repetidos en la misma persona, armamos un sistema de fichas con más de veinte puntos de medición y notas de postura. Eso permitió que un cliente pudiera volver dos años después y encargar otra prenda sin empezar de cero. Fue el cambio que más tiempo nos ahorró y el que más cuidó la relación con quien vuelve.

  3. 2020

    Tejidos seleccionados uno por uno

    Dejamos de comprar por catálogo y empezamos a elegir telas en persona, tocando peso, caída y recuperación. Incorporamos lino puro para verano, fresco de lana para entretiempo y mezclas con seda para ceremonia. Cada rollo que entra al taller se prueba primero en una prenda de muestra antes de ofrecerlo.

  4. 2022

    Camisería como línea aparte

    Sumamos un banco dedicado a camisas con sus propias medidas de cuello, puño y largo de manga. La demanda venía de clientes que ya tenían saco y querían que la camisa acompañara el mismo criterio. Separar los procesos evitó mezclar tiempos y permitió ajustar mejor cada prenda por separado.

  5. 2024

    Colección de cápsulas y ajustes de por vida

    Armamos seis colecciones cortas pensadas para combinar entre sí y no para renovar cada temporada. Al mismo tiempo formalizamos el servicio de ajustes posteriores: cualquier prenda hecha en el taller se puede retocar con el correr de los años. Es la parte del trabajo que menos se ve y la que más nos importa sostener.

Quiénes cortan, quiénes prueban, quiénes responden

En Man & Tau no hay una vitrina de nombres con cargos decorativos. Cada prenda pasa por manos concretas y cada persona del taller responde por una parte del proceso. Acá van los que están detrás del mostrador de Gurruchaga, con lo que hacen y lo que saben hacer.

Tomás Iriarte

Corte y patronaje

Traza los patrones base y ajusta cada molde antes de que la tela se toque. Viene de una formación clásica en sastrería de saco y chaleco, y desde hace años trabaja con cuerpos reales, no con maniquíes de vidriera.

Especialidad: hombros caídos, espaldas anchas y posturas asimétricas

Lucía Ferraro

Medidas y primera prueba

Toma las medidas y coordina las pruebas. Su trabajo es traducir lo que el cliente dice a números que el taller pueda usar. Si algo no cierra en la primera prueba, se nota rápido y se corrige antes de cortar.

Especialidad: lectura de postura, ajuste de largo y caída de hombro

Ricardo Peña

Confección y armado

Arma sacos, chalecos y pantalones. Trabaja con entretelas y costuras que aguantan uso, no solo la foto del primer día. Conoce cada tejido del taller y sabe qué se puede pedir y qué no según la fibra.

Especialidad: armado de saco, forrería y terminaciones a mano

Camila Duarte

Camisería

Lleva la parte de camisas: cuello, puño, canesú y largo de manga. Sabe cuándo conviene un cuello más alto y cuándo uno bajo según el uso. También revisa que el frente no tire cuando el cliente se mueve.

Especialidad: cuellos, puños y calce en movimiento

Julián Sosa

Ajustes y arreglos

Recibe prendas ya hechas y las adapta. Achica, alarga, cambia botones, ajusta cintura. Es el que ve la prenda después de un tiempo de uso y sabe qué se puede recuperar y qué no vale la pena tocar.

Especialidad: ajustes finos, recuperación de prendas y cambios de talle

Marta Quiroga

Tejidos y cuidado

Elige las telas del taller y arma las fichas de cuidado de cada prenda. Sabe cómo se comporta el lino después de varios lavados y qué mezclas conviene evitar para el clima de Buenos Aires.

Especialidad: selección de tejidos, fichas de cuidado y mantenimiento

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