Desde la primera conversación hasta la entrega final, cada prenda pasa por medición, prueba de calce y ajustes. Acá te contamos el orden real del proceso, cuánto suele llevar cada paso y qué conviene tener a mano antes de venir al taller.
En Man & Tau cada prenda arranca con una charla y termina con una prueba sobre el cuerpo. Estos son los seis momentos del recorrido, con lo que podés esperar de cada uno y los tiempos que suelen manejarse en el taller de Gurruchaga.
Nos contás para qué necesitás la prenda: un traje de oficina, una camisa para el día a día o algo de ceremonia. Definimos tejido, paleta y presupuesto de tiempo antes de tocar la tijera.
Registramos más de veinte puntos: hombros, pecho, cintura, cadera, largo de manga y tiro. También anotamos postura y hombro caído, porque dos personas con la misma talla no llevan el mismo molde.
Armamos el molde sobre papel y lo pasamos a la tela. Ahí se decide el ancho de solapa, la caída del faldón y el margen de costura que después vamos a usar en los ajustes.
Te probás la prenda armada con hilván. Marcamos pinzas, subimos o bajamos ruedo y corregimos el tiro. Es el momento donde más se ajusta: conviene venir con la camisa y el calzado que vas a usar.
Cosemos a máquina y cerramos a mano los bordes que se ven: ojales, botones, ruedo del pantalón y forrería. Según la prenda, esta etapa lleva entre dos y cuatro semanas de taller.
Probás la prenda terminada y, si hace falta, hacemos un retoque final sin costo dentro de los treinta días. Te dejamos las indicaciones de planchado y cuidado para que el tejido no pierda cuerpo.
Si querés ver el detalle de cada servicio antes de empezar, podés revisar los recursos del taller o escribirnos desde la página de contacto.
Desde la primera charla hasta la entrega, cada prenda de Man & Tau pasa por etapas concretas. Acá contamos qué se hace en cada una, cuánto lleva y qué necesitamos de tu parte para que el resultado sea el que buscás.
Etapa 1
Semana 1
Nos sentamos a conversar sobre el uso que le vas a dar a la prenda: si es para el día a día, una ceremonia o algo puntual. Ahí definimos tejido, paleta y nivel de formalidad. Si tenés fotos de referencia o prendas que ya te quedan bien, traelas. De esta charla sale un presupuesto de trabajo y un rango de fechas.
Etapa 2
Semana 1 a 2
Registramos más de veinte medidas: hombros, pecho, cintura, cadera, largo de manga y de pierna, entre otras. También anotamos postura, inclinación de hombros y cómo te gusta moverte. Después elegimos el tejido entre las opciones disponibles, mirando peso, caída y estación. No todas las telas sirven para todos los cortes, así que acá hay decisiones que conviene tomar con calma.
Etapa 3
Semana 2 a 3
Cada prenda arranca con un patrón propio, no con una talla estándar ajustada. Trazamos el molde sobre papel, lo revisamos contra tus medidas y recién ahí cortamos la tela. Esta etapa es la que define la silueta final: si el hombro cae bien o no, si el saco abraza el pecho sin tirar. No se puede apurar.
Etapa 4
Semana 3 a 5
Armamos la prenda con hilván para que puedas probártela antes del cosido final. En esa prueba marcamos ajustes con alfiler: largo de manga, ancho de cintura, caída del faldón. Es el momento de decir todo lo que sientas incómodo, aunque parezca menor. Después de esta instancia ya no hay margen para cambios grandes.
Etapa 5
Semana 5 a 6
Cosemos a máquina y a mano según corresponda: ojales, botones, forrería, ruedo. Hacemos una segunda prueba para verificar que los ajustes quedaron como los pediste. Si algo todavía molesta, se corrige acá. Los plazos pueden estirarse si hay fechas de ceremonia de por medio, así que avisanos con tiempo.
Etapa 6
Semana 6 en adelante
Planchamos, revisamos costuras y te entregamos la prenda con una guía breve de cuidado: cómo colgarla, cada cuánto lavarla y qué evitar. Si con el uso aparecen ajustes menores, los tomamos dentro de los primeros meses. Guardamos tu patrón para futuros encargos, así la próxima vez arrancamos desde un lugar conocido.